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Incorporación a la blogosfera

Ayer llegó el único elemento que faltaba para inscribirme en la blogósfera con todas las de la ley: un comentario agrediendo al blog.

El señor José, en efecto, tuvo a bien decir:

Que asco de blog, odio este tipo de blogs donde cada idiota empieza a escribir idioteces y mamotretos, pero peor aún el grupito de idiotas que te acompañan…

Pon vainas interesantes, no sentimentalismo y cursilerias (sic)”

Qué maravilla! Ahora el título del blog poseerá toda la virulencia del alambre de púas que precede al sitio: siempre que hable de “cursilerías” habrá alguien en el mundo que le punzará el bajo vientre gracias a esto. ¡Muchas gracias señor José!

Debo decirle, asimismo, que un escrito de doscientas ochenta y nueve palabras es un mamotreto sólo si usted está en aquella fase de lectura en la se tarda media hora en leer este número de vocablos.

Y ya que usted habla de idiotas e idioteces debo decirle que en la segunda definición de la Real Academia de la Lengua dice que Idiota es “Engreído sin fundamento para ello”. Y déjeme decirle que usted peca de petulancia al suponer que es una autoridad en lo tocante a la calidad de los contenidos. No expresó, por otra parte, lo que usted considera interesante; quizás usted suponga atrayente la pornografía o las folloneras (como creo que dicen en su natal España) entre adolescentes drogadas. Si es así lamento decirle que en este lugar no encontrará temas de tan alta cuna ya que soy simplemente un hombre que escribe sentimentalismos y cursilerías (con tilde).

Creo que no sobra agradecerle de nuevo la oportunidad de pertenecer a los blogs con partidarios y enemigos. ¡Mil Gracias

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Sexo entre más corto más sabroso

La noticia que ha causado alboroto en las camas, los moteles y los pastizales afirma que el sexo entre más corto es más apetitoso. Los expertos machucadores de esquina han debatido la noticia sentados sobre las canastas de cerveza que consumen con avidez volcánica. Las conclusiones preliminares han confirmado el hallazgo de Corty y Guardiani: entre más corto más delicioso. El sexo, agregan los odres, debe aderezarse con diez cervezas y dos juegos de rana.

Las compañeras de los achispados tertuliantes discrepan, sin embargo, de este aserto. Para ellas el tiempo incide en la misma medida que lo hace las caricias y los halagos. El sexo, aseguran ellas, empieza con besos apasionados y culmina con caricias capaces de desmadejar el alma. Después de ellas el meneo debe durar por lo menos un tercio de hora, tiempo justo para ceñir las costuras del espíritu.

Los curas opinan, por su parte, que no importa cuánto dure el sexo siempre y cuando este se haga lejos de los ojos de los feligreses. 

Los padres consideran que lo trascendental no es el tiempo que dure sino que se haga en silencio para que no despierten al impúber que duerme en la habitación vecina ni inquieten a la vecina del doscientos cuatro, que es una vieja chismosa que le cuenta a todo el conjunto que la niña del doscientos tres tiene sexo todas las noches. 

Los hermanos están de acuerdo con los padres dado que cuando el novio de la hermana se queda en la casa no duermen ni los pericos. 

Los adolescentes creen, a su vez, que no interesa si dura poco o mucho, lo realmente valioso es que haya sexo.

Las adolescentes, para finalizar, están convencidas que lo relevante no es la duración del acto sino la apariencia del rufián con el que se tiene sexo.


 

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Observaciones a la columna del padre Alfonso Llanos

En vista que no se le ha interpretado correctamente Padre Llano voy a diseccionar su última columna para demostrar que quizás el que se ha equivocado es usted. Pido de antemano perdón a mis lectores puesto que este ejercicio será, con seguridad, un poco largo.

“Fui explícito en mi artículo de marras que, ante la muerte de ‘Raúl Reyes’, experimentaba un doble sentimiento: como cristiano, sentía profundo dolor, pero, como todo colombiano bien nacido, no podía menos de complacerme con la justicia que se había practicado”. En primer lugar debe aclarar que la justicia a la que usted alude es la ley del talión: “Privar de la vida, con frecuencia, previas la tortura y la humillación, a un ser humano es delito grave que, en justicia del Talión, merecería ser privado igualmente del derecho a la vida” [1]. En este orden de ideas, usted justifica las vías de hecho, lo cual implica, mi querido seguidor de Cristo, que sumercé aplaude las masacres de campesinos que son “colaboradores de la guerrilla”, las torturas con motosierra a miembros de las Farc y la tortura de sindicalistas (que son, según dicen por ahí, guerrilleros disfrazados). Esa es la ley del talión, ¿no? Diente por diente, y ojo por ojo. Pero ¿dónde quedan los juicios, la recolección de pruebas, los abogados y los demás elementos que aseguran la justeza de la sentencia? ¿Acaso piensa que el derecho no sirve para un pepino? Si Así son las cosas lo mejor que se puede hacer es regar las selvas con Napalm como hacían los valientes marines norteamericanos y quemar a todos los que se esconden bajo su denso follaje. Además usted desconoce aquello que dijo Jesucristo, a quien usted dice seguir: “oísteis que fue dicho: ojo por ojo y diente por diente. Pero Yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha vuélvele también la otra” (Mat. 5:38-39).  

“De sobra que unos cuantos desteñidos habrían corregido al Maestro cuando comentó, a propósito del suicidio de Judas: “Más le valiera no haber nacido”. ¡Qué falta de consideración con el pobre Judas! Por qué ese prurito de exagerar un lapsus linguae involuntario para hacerle decir a uno más de lo que quiso decir, y no prestar atención al dolor que expresé por la muerte de ‘Reyes’”. En primer lugar padre, creo que Jesús no lo dice a propósito del suicidio sino la onerosa carga que el destino ha puesto sobre sus hombros: “A la verdad el hijo del hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el hijo del hombre será entregado! Bueno le fuera no a ese hombre no haber nacido” (Mat. 26:24); En segundo lugar dudo que Jesús haya dicho más de lo que quería decir, eso es absurdo. No se puede calificar de “desteñidos” a aquellos que no piensan que estar feliz por la muerte de otro ser humano sea un lapsus linguae pues sus palabras fueron claras y no dejaron lugar a ninguna duda: “Son seres humanos, hijos de la Patria, hijos de Dios, pero siento tener que alegrarme porque los dejen tendidos en medio de la selva. Cuando considero todo el mal que han hecho durante 44 años, no puedo menos de sentir profunda satisfacción con la justicia que los encierra de por vida en las 4 paredes de un calabozo, o los acorrala y rinde en la oscuras tinieblas de la selva, que ellos mismos mancharon con sangre inocente”.   

“Pero no. Tenían que saltar al ruedo algunos defensores del asesino para rasgarse las vestiduras clamando por que el padre Llano se alegraba (“¿al máximo?”, mayúsculo error de lectura) con la muerte de un cristiano”. ¿Defensores del asesino? No será que son, posiblemente, defensores del Estado Social del derecho. “Como si no se hubieran alegrado, también ellos, con la noticia de la muerte de un enemigo de la Patria”. ¿Al fin qué padre: enemigos o defensores? “De la impunidad no se sigue la paz sino el incremento del crimen. Alguien tiene que morir si queremos la paz”. Pero ya han muerto miles de personas de ambos bandos y no se hemos llegado a la paz, ¿no será que ese no es el camino mi querido padre? ¿Quizás la ruta esté más por los senderos del diálogo que de la muerte?  

“Hay que buscar la paz por todos los medios lícitos. Vivo invitando a la paz y al diálogo, pero cuando el enemigo rechaza tercamente el diálogo y se empecina en matar y destruir, el gobernante (con un 84 por ciento de favoritismo) tiene que recurrir a las armas para eliminar a quien se empecina en acabar impávidamente con el país. O, si no, ¿qué está diciendo este respaldo del 84 por ciento sino que ante un ataque aleve y mortal hay que recurrir a la legítima defensa?”. ¡Ah, claro el 84 por ciento de favoritismo! ¿Acaso la mayoría del pueblo no crucificó a Jesucristo y salvo a Barrabas? Si usted hubiera estado en ese momento histórico ¿habría avalado la crucifixión de Jesucristo porque la mayoría la aprobaba? Si Jesucristo volviera y se internara en las selvas colombianas y de pura causalidad hubiera tenido la mala fortuna de ser invitado a la mesa de algún cabecilla de las Farc ¿usted se hubiera alegrado que lo hubieran asesinado porque Uribe tiene un 84 por ciento de popularidad? Espero que no.



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