Injusticia

diente_leon1(Fuente de la Imagen)

Nada te puedo ofrecer. O casi nada. Quizás una partícula partida mil veces y mil veces dividida hasta ser una mil millonésima fracción de aquello que, de arranque, ya era poco: una brizna de viento, una migaja de silencio, una mota de esperanza. Nada, pero lo que se dice nada de nada es lo que te puede ofrecer estas torpes manos, esta boca que calla cuando debe hablar, que habla cuando debe callar, este cerebro que se desconecta a cada rato, que no encuentra la ruta de la verdad, que tuerce los caminos de la razón. Tú en cambio tienes tanta alegría encharcadas en las cunetas de los ojos, tanta esperanza huyendo de los rodeos con los que te escabulles de mis preguntas, tanto amor en las fracturas de tu corazón… ¡qué injusto este destino que nos unió, este azar que te pone cada día en mi mente como si fueras parte de ese universo que se aferra a mi alma, como si estuvieras ahí, agarradita a sus faldones, escondida en sus dobladillos!…

Deja un comentario

Archivado bajo amor, desamor, desplome de los años, mujeres, narraciones, personal, reflexiones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s