Suposición

(Fuente de la Imagen)

Discúlpame por imaginarte durante horas en aquella fotografía en la que permites ver una leve, levísima, parte de tu piel, un cinturón roído por el uso, un jean que se repliega convenientemente, que se frunce a cada paso, a cada instante en el que tu sonrisa, que no conozco, que sólo concibo en las orillas de la fantasía, presagia dichas o desventuras, dependiendo de la suerte, si acaso ella existe en el Amor y en la Pasión, sonrisa, venía diciendo, que contempla todo aquel que conoce la vertiginosidad de tu belleza perturbadora, turbulenta como los remolinos de los ríos que se despeñan en las cimas de las montañas, todo el que puede oír tu voz de cadencia dulzona, de eses alargadas, de balidos que retumbarían, en caso que pudiera frecuentarte cabal y concretamente con la misma puntualidad con la que arriba tu recuerdo que no es recuerdo, que sólo es una sombra perdida en los límites de la alucinación, pero que es tan concreto como el gorjeo que atraviesa el silencio, si tu voz llegara a mí, decía, taladraría los recodos de mi alma hasta tener la posibilidad, la absoluta posibilidad, de ello no me cabe duda, de poderme conducir por calles y callejones, por picos y barrancos, hasta el instante en el que puedas abandonarme en un pasaje oscuro, frío, desamparado de todo cobijo, dar la vuelta y lanzarme a la indiferencia del azar que trajo los destellos de tus curvas, los filos de tu mirada…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo amor, desamor, mujeres, narraciones, personal, saudade

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s