Ciénaga

(Fuente de la Imagen)

Sé que fue un golpe de ingenuidad suponerte interesada en estas aguas desamparadas, de tempestuosos remolinos, de lechos cenagosos, de algas que se desprenden de árboles muertos y troncos naufragando con angustiadas hormigas en su lomo. Pero sabes, lo supiste desde que me viste sentado a espaldas de La Pola con una novela de Mejía Vallejo en las manos, que soy un soñador, un romántico de suelas raídas, de versos chuecos, un quijote sin rocinante que vaga y vaga por las praderas del tiempo. La culpa, como bien dijiste, no es de los argumentos, ni de las fantasías, ni siquiera de las circunstancias, la culpa es mía por no haber tenido la fuerza para enamorarte sin darle espacio a reclamos de la razón, a especulaciones de amigas que intentarían hacerte bajar de esa nube ni a consejos de familiares bienintencionados. Nada ni nadie habría tenido lugar en este amor que te robaría la cabeza y del que te sentirías tan orgullosa como si fuera un hijo. Pero los hechos no dieron la talla o no dieron la talla las palabras (mis palabras), o quizás tardé mucho en darme cuenta que era ternura esa sonrisa que se emboscaba cuando pronunciaba tu nombre o que era pasión esa necesidad de estar a tu lado. El caso es que una tarde desahuciaste mis esperanzas de un solo tajo abandonándome a mi suerte (que dicen que es poca), dejándote llevar por este río de horas y minutos sin que el aire te tocara, sin que mi voz te alcanzara, sin que mis manos pudieran detener la huida, hasta que fuiste una sombra, luego una hebra y al final un punto que se desvanecía en las encías del horizonte. Es difícil, ahora que lo pienso, sentir este destino vulgar, de muchedumbre, de hombre que pudo conocer tus silencios arcangélicos, tus besos de querube y quien ahora debe resignarse a ser esta charca que se embotella en los recuerdos, que se atasca en el enjambre de suposiciones, que se solaza contemplándote en el horizonte que desaparece entre las lluvias de octubre…

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1 comentario

Archivado bajo amor, desamor, desplome de los años, mujeres, narraciones, saudade, serie esquirlas

Una respuesta a “Ciénaga

  1. Hola Diego! Me gusta mucho esta foto! Es tuya? De donde es? Me gustaría usarla como portada de una música, puedo?

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