Archivo diario: julio 5, 2011

Estatuto erótico-fiduciario

(Fuente de la Imagen)

Los desafortunados incidentes que sobrevienen al epílogo de los noviazgos me han enseñado que se debe, antes de iniciar una relación, dejar por escrito los compromisos y deberes que regularán la conducta de los miembros de la pareja. Este documento aseguraría, por tanto, que si una mañana lo llama su pareja enfurecida porque usted, apreciado lector, no la acompañó a la reunión mensual de amigas, le responda, con el contrato en mano, que no se estipuló que debía acompañarla a celebraciones. Regularía, de igual manera, que usted, dulce lectora, le diga a su novio: acá se establece que debes acompañarme a comprar zapatos, además de estar absolutamente prohibido que se queje o que ponga cara de palo, sin importar el número de almacenes que se visiten.

Una vez se han realizado las aclaraciones pertinentes, dejo, para ilustración de lo anterior, el penúltimo contrato celebrado por mí. En él se regula, como podrán ver, la vinculación erótico-monetaria del firmante con una vieja amiga quien, en su condición de prestancia financiera, puede solventar el déficit que han dejado años de desenfreno.

Antecedentes

En vista a que Pepita Pérez goza de abultados salarios y gracias a que el Señor Diego Niño carece de medios económicos para sobrevivir, se establece una asociación en la que las dos partes transfieren una fracción de sus bienes para conformar dicha coalición. Para tal efecto el Señor Diego Niño dará de sí todo lo que la carne puede dar –que en verdad no es poco- y la Señora Pérez dará, en justa contraprestación, un porcentaje de sus ingresos para que dicho señor pueda vivir dignamente.

Parágrafo: Los límites de cada parte serán los que la capacidad física y el monto de los salarios determinen.

Soportes

Al presente documento se anexan doce testimonios -debidamente autenticados en notarías- de las capacidades amatorias del suscrito. Se adjuntan, asimismo, sendos historiales médicos que certifican la idoneidad física del Señor Niño y un video pornográfico titulado “Chita en el País de las Verijas”, donde el firmante hace las veces de León y del Hombre de Hojalata (el anexo A.3 corresponde al testimonio de Chita).

Garantías

El señor Niño se compromete, en el evento que la carne no dé de sí tanto como la contraparte espera, devolver el porcentaje correspondiente a la falta. Así, por ejemplo, si la señora Pérez se siente insatisfecha en uno de cada cincuenta encuentros, el suscrito le entregará al término del mes el 2% de los honorarios pactados.

Si la Señora Pérez, por otra parte, no paga lo que el señor Niño considera que cuestan sus servicios, este último puede desistir de prestarlo hasta que la contraparte jure sobre la biblia que es adicta al cuerpo del señor Niño. Vale decir que en el momento que se ejecute el juramento, el presente contrato tendrá calidad de vitalicio.

Finalización del Contrato

El contrato cesará en el momento en el que las dos partes concurran ante un juez de paz y manifiesten el deseo de cesar las responsabilidades que el contrato grava.

Adendas

Si alguno de los concurrentes desea adicionar al contrato términos ajenos a él (caricias, carantoñas, llamadas todos los días, exclusividad del cuerpo, etc.) debe enviar un oficio a la contraparte, o al representante legal de esta, para notificar el deseo de adicionar al contrato la parte correspondiente. Este, a su vez, estudiará la petición y el correspondiente gravamen que este acto ocasione, para enviar, en el término de tres días hábiles, la respuesta al solicitante.

Firmantes:

Pepita Pérez                                                                                           Diego Niño

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