Carta al silencio de la noche (13)

(Fuente de la imagen)

Hola.

Te recuerdo, tan sólo, como la mujer que no pierde el hábito de ser encantadora. Atrás quedaron, por tanto, los días en los que tu nombre tenía la facultad de narcotizar la nostalgia con el largo y minucioso inventario de alegrías compartidas (espero que no pienses que, al abandonarlas en el pasado, he dejado de celebrar la euforia de saber que alguna vez fuiste mía ni que desconozca las afortunadas esquirlas que dejó tu abandono). Algunas tardes (muy pocas, por cierto) envidio, sin embargo, a aquellos ojos que te verán como lo hice aquella noche de bohemia y a aquellos labios que experimentarán la embriaguez de besarte por primera vez (estos celos transitorios se desvanecen, para mi fortuna –y acaso para la tuya-, al cuarto taconazo del segundero).

Pienso, en vista de estos antecedentes, que es injusto sostener una relación en la que sólo queda el polvo de un amor imprudente, las cenizas de lo que nunca sucedió y la certeza de haber malogrado los rectos caminos de la amistad. Por ello te notifico que quedan cancelados todos los derechos concedidos por la gracia del noviazgo, así como todas las obligaciones que trae dicho ministerio (estas son, en consecuencia, las últimas palabras escritas en calidad de amante y la última vez que mi mente y corazón te concebirán como pareja).

Te envío, desde los abismos de la memoria, un abrazo inmenso.

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8 comentarios

Archivado bajo amor, desamor, desplome de los años, evocaciones, mujeres, narraciones, serie cartas

8 Respuestas a “Carta al silencio de la noche (13)

  1. Tomáz

    Que vaina, hombre…

  2. Diego Niño

    así son los meandros del amor!!…

    Gracias, amigo Tomaz, por la visita y por el comentario!!!…

    Saludos desde la fría, y no pocas veces lluviosa, Bogotá

  3. En la memoria siempre quedan los recuerdos, y aunque las despedidas sean dolorosas, es bueno tratar de conservar en la memoria los buenos momentos.

    Creo que este escrito transmite toda esa tristeza y dolor.

    Saludos desde una medellín también lluviosa.

  4. Diego Niño

    De los viejos amores sólo queda un rosario de recuerdos (buenos y malos); lo demás son artificios de la imaginación…

    Gracias por tus palabras!!

    Va un saludo de regreso

  5. Quiero que algun dia alguien me recuerde asi “tan sólo, como la mujer que no pierde el hábito de ser encantadora.”
    Me agrando un poco el corazon esto.

  6. Diego Niño

    Estoy seguro, atribulada princesa, que no está lejos el día en el que tengas ese equívoco privilegio…

    Me alegra, por otra parte, que mis escritos dilaten tu corazón

    Saludos desde la fría, y no pocas veces lluviosa, Bogotá

  7. No es necesario

    Tienes la facultad de pocos hombres en estos tiempos, hacer sentir especial a una mujer…

  8. Diego Niño

    muchísimas gracias!!!… Toda mujer es, sin excepción, un universo maravilloso…

    Gracias por la visita y por el comentario…

    Saludos desde la fría, y no pocas veces lluviosa, Bogotá

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