La infidelidad desde la genética

Genetica3

Asumamos –así sea por un breve instante- que el único objetivo de la existencia es proteger el acervo genético que palpita en nuestras entrañas y perpetuarlo mediante el alojamiento de este en otros recipientes. Los genes, bajo este supuesto, pueden, en su afán de sobrevivir y perpetuarse, acantonarse en muchos cuerpos, esperar que estos sobrevivan lo suficiente para poderse reproducir y así transmitirse a nuevos receptáculos. Esta táctica requiere, lamentablemente, muchos vehículos: la mayoría de ellos perecerán antes de reproducirse y con ellos expirará parte del acervo genético. Pueden, por otra parte, ingresar a pocos cuerpos y cuidarlos hasta que lleguen a la edad de la reproducción y así asegurar su prolongación. Este método demanda, lastimosamente, la colaboración de otra persona para cuidarlos hasta la edad de la reproducción.

Pensemos, por otro lado, que el hombre puede tener al año tantos hijos como eyaculaciones dentro de mujeres ovulando; en tanto que ellas, en el mismo periodo, sólo pueden tener un hijo. Es claro, entonces, que la estrategia que deben emplear ellos, para prolongar su acervo genético, es la primera y la óptima para ellas es la segunda. La mujer, por tanto, siente la necesidad de seguridad con una pareja estable en cuanto que el hombre se siente inclinado a la promiscuidad.

La naturaleza, dado que no malgasta energía ni materia en ninguno de sus procesos, prefiere sustentar la carga genética mediante parejas estables que cuiden de sus hijos hasta la edad de reproducción. Esta exigencia biológica se transmitió -como muchos otras- a las culturas mediante prohibiciones: por ello todo aquel que sea infiel cargará con el estigma de actuar contra el establecimiento, lo cual no es otra cosa que estar actuando contra los imperativos biológicos.

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2 comentarios

Archivado bajo General, mujeres, reflexiones, sexo

2 Respuestas a “La infidelidad desde la genética

  1. yotequiero

    LA GENÉTICA estudia la forma como las características de los organismos vivos, sean éstas morfológicas, fisiológicas, bioquímicas o conductuales, se transmiten, se generan y se expresan, de una generación a otra, bajo diferentes condiciones ambientales.

    La genética, pues, intenta explicar cómo se heredan y se modifican las características de los seres vivos, que pueden ser de forma (la altura de una planta, el color de sus semillas, la forma de la flor; etc.), fisiológicas (por ejemplo, la constitución de determinada proteína que lleva a cabo una función específica dentro del cuerpo de un animal), e incluso de comportamiento (en la forma de cortejos antes del apareamiento en ciertos grupos de aves, o la forma de aparearse de los mamíferos, etc.). De esta forma, la genética trata de estudiar cómo estas características pasan de padres a hijos, a nietos, etc., y por qué, a su vez, varían generación tras generación.

  2. Diego Niño

    Richard Dawkins asegura en El Gen Egoísta que todos los seres vivos somos los vehículos en los que se trasportan los genes. Bajo esta hipótesis es que construyo la argumentación (por ello el concepto de genética se modifica)…

    Gracias por su visita y por el comentario

    Saludos desde la fría Tunja

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