Recuento de mujeres

Después de escribir este post reflexioné sobre las niñas que me impactaron en el colegio. Al enumerarlas concluí que el amor no fue la constante en mis días de colegio. El número de niñas que me atraían era, por otra parte, muchísimo mayor (hay un abismo entre gustar e impactar).

Entre las muchachas que me gustaban estaba dos niñas que desde que llegaron al colegio en el año noventa y cuatro, hasta el grado a finales del noventa y seis, no se soltaron un minuto. El apodo con el que las reconocíamos se ajustaba al menosprecio que sentían por sus compañeros: las gomelas. Dicen las malas lenguas (que por una razón inexplicable siempre se ensañan con las mujeres atractivas) que las vieron en la excursión besándose. Esto, en lugar de desestimular nuestra imaginación, la elevó a niveles insuperables.

Hay una mujer que no sé si existe o es una consecuencia de mi imaginación desbordada. Su nombre es Laura Acero. Era del curso vecino (1102, si acaso terminó once en el mismo colegio). Recuerdo que me fascinaban sus piernas y una mirada que ondulaba entre la picardía y la inocencia (cosa que, vale decirlo, no he vuelto a ver).

Otra niña que me parecía atractiva se llamaba Angélica. Tenía una mirada lujuriosa y un cuerpo que, aunque delgado, ostentaba curvas apetitosas. Tenía un novio que le doblaba la edad (eso era, por lo menos, lo que nos parecía) y cada vez que la llevaba al colegio nos miraba con odio.

En décimo, para terminar con el recuento, había una niña que se la pasaba todo el tiempo con Angélica. Se llamaba Paola. Había algo en ella que me atraía. Siempre que nuestras miradas se encontraban en el descanso, o en las calles adyacentes del colegio, se decían algo que mi cerebro no pudo traducir en palabras. Recuerdo que en una tarde de ocio con Diego Navarrete la imaginé besándome después de dedicarle esta canción de los Rolling Stones. (Sí Patiño: a mí también me gustaba Paola).

10 comentarios

Archivado bajo adolescencia, colegio, evocaciones, General

10 Respuestas a “Recuento de mujeres

  1. Yo lo cierto es que empecé a fijarme en las personas no muy pronto, pero molan esos amores platónicos y esas miradas furtivas y cuando te preguntas “¿se habrá dado cuenta?”

    Gracias por tu paso por mi blog y por tu comentario.

    Un saludo desde España.

  2. Diego Niño

    Creo que las miradas clandestinas y las sonrisas que salen a pesar de nuestra voluntad condimentan la jornada en el colegio.

    De nuevo un abrazo desde Bogotá

  3. Diego Patino

    Usted si que es una “chanda”, cuando yo confesé ese crimen; usted se auto-proclamo mi verdugo a “Ad vitam aeternam” para hacerme sufrir toda mi existencia;

    me acuerdo que usted se reía de mi a cada vez que el Negro me hacia una marranada para que yo quedara como un trasero al frente de esa nena;

    todo bien todo bien,
    Que le dijo el ganzo a la ganza??

  4. Diego Navarrete

    Hace un par de días me pregunté “¿qué será de la vida de Angélica?, estará casada, tendrá hijos…¿?”. Creo que se le olvidó mencionar a una muchacha que entró a noveno cuando nosotros estabamos en décimo: Cielo, aunque no sé si se lo digo porque nos impactó a los dos de igual manera o porque me impactó más a mi.
    Un abrazo

  5. Diego Niño

    Patiño, en primer lugar no fui su verdugo: sólo me divertí con los gracejos que hacía el Negro quien, a mi parecer, fue el sicario que lo fustigó el resto del año. En segundo lugar Paola me gustaba en décimo; en once, cuando usted confesó su amor, me era completamente indiferente, razón por la que no podría confesarlo en aquella bebeta bíblica.
    Me alegra, para finaliza, que este escrito haya traído a sus memoria (la suya y la de Diego) viejos amores.

    Un abrazo

    PD: no sé qué le dijo el ganzo a la ganza

  6. Diego Niño

    Diego: pensaba hablar de Cielito-mamita-rica. Lo que pasa es que buscando la canción que cierra el post se me pasó por alto. Esa noche, de hecho, estuve buscando en facebook a Angélica, a Paola y a cielito-mamita-rica. Lastimosamente no encontré a ninguna para poder hablar del presente de ellas.

    (dicen las malas lenguas que Angélica está gorda y llena de hijos; pero, como dije antes, las malas lenguas se ensañan en las mujeres atractivas).

    Un abrazo.

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  8. diego patino

    el ganzo a la ganza le dijo : venganza

  9. Diego Niño

    ¿Cómo así que venganza compadrito? Mire que el que la montaba era el Negro zurrón y acaso Suarez (¿se acuerda cuando cantaba la creciente?). Yo me quedaba calladito y no decía una palabra…

  10. Pingback: Meme | Con Vocación de Espina

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