Archivo diario: abril 24, 2008

¡Post Número Cien!

Mi nombre es Luz Amparo Carranza, la novia de Diego.

Leo el blog casi todos los días desde el café Internet, la oficina, la universidad, la casa de un amigo o desde cualquier rincón del mundo. He contado, asimismo, con la fortuna de escuchar las primicias de boca del autor o de discutir algunos de los temas tratados en este lugar. He compartido la alegría del ascenso de visitantes y de la votación masiva en Vagabundos V.I.P. En suma, he participado en la experiencia de escribir un blog de pendejadas, como él dice.

Antes de empezar a escribir pensaba extenderme en elogios del blog y del autor; pero en este momento me doy cuenta que no es fácil sentarse a escribir sobre cualquier cosa. Entiendo, por lo tanto, cuando Diego se queda casando reflexiones en el horizonte o rastreando noticias en la red.

Puesto que lo mío son los poemas y no los parlamentos los dejo con los versos que germinaron el domingo al ver sus manos jugar sobre el teclado del computador.

 

manosr.jpg

 

 

 

Sus manos entre la fuerza

                              y la delicadeza del tacto

Sus manos

                            y los caminos transitados

Sus manos escribiendo

                          tecleando

                                     inquiriendo

Sus manos tomando el presente

                                                   desatando el pasado

Sus manos

             el refugio de los días por venir

Sus manos sujetando el afecto

                          atrapando un momento

                                              y desmiganjando el aliento…                                       





2 comentarios

Archivado bajo General

Gratitudes

Este post lo dedicaré a los Reconocimientos (prometo que será corto).

Quisiera agradecer, para iniciar, a mi novia. Ella me ha acompañado y me ha apoyado en la extravagante tarea de escribir pendejadas. Sin ella, quizás, el entusiasmo inicial se hubiera extinguido con el soplo del tiempo. Sin sus reflexiones, además, algunos de los temas recurrentes de este blog no hubieran visto la luz.

Quiero agradecerle a mi fiel lectora Alicia. Ella tiene la paciencia de leerme todos los días y de escribir comentarios en uno que otra esquina. Sus palabras exhiben inteligencia y sus visitan demuestran paciencia, virtudes poco comunes en un mundo banal y desasosegado.

Agradezco a mis viejos amigos. Ellos asoman la cabeza de vez en cuando para decirme que les gustó tal o cual comentario, o que me excedí en tal o cual frase.

Les agradezco a todos los lectores que me visitan con regularidad, a los que casi no me visitan y a los que hasta ahora entran al blog; a todos los que han votado por mí en “Blogobundos” (espero que lo sigan haciendo ya que voy perdiendo por tres votos); a los que blogueros que me visitan (especialmente a Diego Jurado); reconozco, para terminar, al amigo Sergio, su capacidad de despertar en mí la angustia de triunfo (esa espina era desconocida para mí).

Los dejo ya porque sueno como la señorita Colombia recién coronada.

¡Ah! Viene a continuación el Post Numero Cien. ¡Disfrútenlo!

 

1 comentario

Archivado bajo General