Nostalgias (Charlo)

Hoy después del almuerzo me senté a ver la mata que acompaña los gorjeos de los canarios en la soledad de las tardes. Noté que la flor de esta curiosa planta vive tan sólo un día. Hasta ese momento creí las flores de un día eran invención del desesperanzado Enrique Cadícamo.

Momentos después llegaron a mi mente los recuerdos lejanos de aquellos amores que gracias a su brevedad se esconden en los pliegues de la memoria.

La principal característica de los amores de marras es que son lo suficientemente cortos para no ser considerarlos algo serio, como es el caso del “cuento” o del “encarrete” (que son amores que tienen alguna trascendencia en nuestra vida). Los amores de un día siempre los traen el azar (o el destino) a nuestra puerta y el mismo azar (o el destino) se los lleva. No hay que esforzarse demasiado para alcanzarlos ni para deshacerse de ellos. Su relente se borra con la brisa de las horas sin mayor dificultad. Son, en suma, los que más se ajustan a este mundo amante del olvido.

Volviendo al tango de Cadícamo, me parece curioso que los elementos de los que habla esta hermosa canción sean justamente los contrarios al amor de un día. Me explico.

En primer lugar el autor dice:

Quiero emborrachar mi corazón
para olvidar un loco amor
que más que amor es un sufrir…

Los amores de marras no son un martirio, al contrario, son una delicia. No entiendo cómo se puede sufrir con un amor que dura un día: no hay que preocuparse por la familia de la otra parte; no hay que entablar conversaciones larguísimas sobre todas las estupideces que se le cruzan a uno por la cabeza; no hay que bailar los próximos viernes porque se obtuvo lo que se buscaba; no hay que decir mentiras (bueno, no tantas), etc.

El autor continúa diciendo:

Nostalgias
de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración…

Cuál nostalgia? ¿Cuál risa loca? Lo que uno quiere, dos minutos después de abrir los ojos, es levantarse, vestirse y olvidar para siempre la cara de la suscrita (o del suscrito) y el tufo de ochenta octanos hijo del alcohol que posibilitó las circunstancias.   

El tango finaliza

Quiero emborrachar al corazón
para después poder brindar
por los fracasos del amor.

Creo que el amor de un día, más que un fracaso, es la victoria del amor liberal sobre el amor santurrón que pregonan las religiosas para vengar la soltería que las arrinconó en el margen de la acidez.

Para aquellos y aquellas lectoras que no hayan escuchado esta canción los dejo para que la escuchen en versión de Charlo.

 

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2 comentarios

Archivado bajo amor, General

2 Respuestas a “Nostalgias (Charlo)

  1. Antes que un tango, esa canción la conoci como una breve y sublime versión de Andres Calamaro; que junto a su letra no habla de una amor pasajero, al referirse en el verso “si su amor fue flor de un día” yo creo que se refiere al poco cariño dentro de una dura relación; pues para que el tipo se vuelva nada en trago por un amor le tuvo que haber hecho mucho daño en mucho tiempo, pero muy buena su interpretacion.

    buen blog!!

  2. Diego Niño

    …o quizás se refiera a que la relación duró menos de lo que él quería.

    Mis amigas me han dicho, sin embargo, que existen aventuras de una noche lo suficientemente intensas para despertar estos sentimientos tan hondos. Y hay que creerles puesto que ellas de amores saben más que los hombres.

    Gracias por su visita amigo Jaison

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