Pregunta # 4
Si tan sólo somos un mueble que se descascara en un cuarto abandonado; o una mirada que se diluye en la oscuridad; o, en el mejor de los casos, un verso que vaga por un soneto que se deshace en hebras de silencio; ¿por qué se nos permite vislumbrar, con la delirante caricia o con el orgasmo febril, la eternidad a la que no concurriremos?












2 comentarios
Octubre 13, 2009 a las 7:41 pm
Increìblemente ya somos parte de la eternidad…
Diluyamos el corto tiempo que prevalece intacto, con evocaciones sin espinas.
Mix , saludos.-
Octubre 13, 2009 a las 9:15 pm
¡Qué grata sorpresa tenerte de nuevo en mi blog!
Quizás habiten la eternidad nuestras almas; pero el cuerpo -mortal y corruptible- sobrevive poco…
Un abrazo desde la fría, y no pocas veces lluviosa, Bogotá