Hace seis años decidí lanzarme por las cataratas del amor sin importarme sus consecuencias. Después de gritar y eludir toda suerte de escollos el agua me lanzó a un desierto colmado de zarzas. El aire seco se endurecía en la garganta hasta transformándose en asfixiante arena. Los ojos, cuando palpaban las evocaciones, sangraban. Era [...]










