Agosto 17, 2008

Crujido de los engranajes (2)

Hace un par de semanas viajamos al pliegue del cielo y el mar. Tu cabello adquiría el tono de la felicidad y tus ojos se hacían cada vez más transparentes. Tus palabras, contrario a lo que supuse al salir, se enredaban en el murmullo de las olas o se elevaban al cielo.
Al medio día [...]