A la sombra de la demencia Raúl Gómez escribía versos fragantes de amor y de melancolía; Raúl, el viejo Raúl, aquel hombre que se lo llevo un bus en medio de una alucinación nos dejó hermosos surcos de sexo ejecutado bajo la canícula caribeña con mujeres enhiestas de deseos y de frustración…
Entre ellas encontramos a la mujer que lo encauzó en el mar denso del delirio, aquella mujer, descendiente del mar y del sol, que le enseñó la perfidia a cuatro bandas nacida de la práctica unilateral del amor:
Dama del Alba
Con tu niñez de golondrina haciendo el verano
inauguraste en mí el sendero del corazón
Espeso amor
Como la embriaguez del Stropharia
Reminiscente Moral Con ventana al futuro
Como la lenta tarde sequía
que es para mí la tarde de la vida
Como el río de barro de mi valle
que en invierno arrastraba animales muertos
Como la dicha pérfida de mi abuela
que se regocijaba en ser un monstruo
Furor de los años en tropel Pasos de la
Muerte
Ella caminaba indemne Solitaria en mi camino
Carne que te reemplazas











2 comentarios
Diciembre 7, 2008 a las 1:30 pm
El texto de esta fantástica obra de teatro se puede leer en
stageinacion.blogspot.com
También se estrenó su versión operística.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Estrenadas/Oviedo/arias/opera/dama/alba/elpepicul/19900918elpepicul_13/Tes/
Diciembre 7, 2008 a las 7:13 pm
Hammer: La obra a la que alude es la homónima del dramaturgo asturiano Alejandro Casona que no tiene nada que ver con el poema de Jattin.
Gracias por la visita.