La última acción de soltero de un amigo fue llevarle una serenata a su futura esposa.
Para ello hizo acopio de los dos elementos necesarios para tal efecto: un amigo borracho y un trío de ancianos ebrios. Después del regateo mojado con relámpagos de aguardiente se convino en que los señores llegarían a la casa de la novia al filo de la media noche. Nosotros, mientras llegaba la hora, decidimos entrar a una tenducha que queda a dos cuadras de la casa de la mamá de la novia a esperar el arribo de la medianoche.
Cuando llegamos a la casa de la novia el trío miseria (así lo bauticé) entonaban la penúltima canción (eran las doce y media). La novia estaba roja de la ira y luego de una discusión acalorada entre los futuros esposos mi amigo negoció con los cantantes media hora más de serenata.
Cuando el vocalista dió paso a mi amigo para que cantara lo hizo de tan mala gana, y con tal malgenio, que la serenata sonó más o menos así:
Serenata Intimidatoria+Les Luthiers+evocaciones+amigos+video+música










