Hace algún tiempo una muchacha que acababa de conocer me preguntó cómo conquistaba las mujeres. Yo, después de mirarla a los ojos para medir la intención de la pregunta, le contesté que lo único que hacía era mostrar todos mis defectos. Ella al igual que ustedes no me creyó lo que le decía. Mentiroso, me dijo después de dar un sorbo corto al tinto; nadie conquistando dice sus defectos. Lo que pasa es a que los demás les gusta su lado amable; en cambio a mí me gusta mostrar mi lado oscuro, le respondí. ¿Por qué? Inquirió ella. Por la salud de la futura relación: el noviazgo no se liquidará a causa de un defecto oculto que saltó inesperadamente y agrio la mermelada del amor; se dañará, a lo sumo, por una virtud extraviada en los senderos de la corrupción o por una mujer que germinada en los médanos de la pasión. ¿No crees que le das mucha importancia al futuro de la relación? ¿Qué pasa si las relación dura una sola noche?, preguntó de nuevo. Si se trata de una relación de una noche lo realmente importante es que sea hábil en el sexo oral o que sea capaz de lanzarse desde el armario en flip flop inverso con tirabuzón y medio. Después que el silencio se hizo espeso la risa brotó de sus labios al tiempo que me preguntaba ¿Qué sea capaz de qué?…
Julio 17, 2008...5:50 pm
De conquistas y estrategias
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3 comentarios
Julio 17, 2008 a las 6:52 pm
Buena estrategia… pero se me ocurre una indiscreción… Entonces, ¿tus relaciones duran mucho porque están construidas sobre esa sinceridad que no da lugar a errores, o realmente tampoco funciona? Lo siento, pero tengo curiosidad… je, je,
Julio 17, 2008 a las 8:49 pm
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Julio 17, 2008 a las 8:52 pm
Hola Gema, gracias por tu visita. La respuesta a tu interrogante la encontrarás en este sitio
Un abrazo desde la fría Bogotá