Hace un tiempo me dijiste que le vida podía sobrevivir a la penumbra del infortunio. ¿Recuerdas que aquel día me sembraste el alma de geranios con tus manos de astromelia?
Ahora, cuando la vida me encierra en esta mazmorra oscura donde sólo tengo derecho a ver el techo de mi infortunio, evoco aquella mirada de autoridad [...]










