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	<title>Comentarios en: Sobre los días hundidos en el fango del tiempo</title>
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		<title>Por: Diego Niño</title>
		<link>http://diegoninho.wordpress.com/2008/04/29/sobre-los-dias-hundidos-en-el-fango-del-tiempo/#comment-117</link>
		<dc:creator>Diego Niño</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Apr 2008 04:11:36 +0000</pubDate>
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		<description>El problema es que son justamente los sueños de juventud los primeros que se hunden en el fango del tiempo. Ellas, las quimeras juveniles, son más fugaces que la primavera que les dio vida. Esa es, quizás, la idea que rondaba mi cabeza cuando escribí el post. 

Por supuesto que el niño que corre y juega sobrevive al paso de los años. El problema, mi querido Sebastián, es que poco o ningún caso le hacemos cuando nos avecinamos al tercer piso. Muchos de mis amigos y conocidos que tiene mi edad viven inmersos en dinámicas ajenas a las de los sueños y aspiraciones de la juventud. Otros, indudablemente, siguen construyendo los sueños nacidos en la aurora de la vida. Pero ellos son, lamentablemente, la excepción a la regla. 

Perdóname si sueno pesimista o si no respondo al comentario que dejaste, pero he tenido la sensación, en los últimos días, que el tiempo terminará engulléndose al joven de dieciocho años que se enamoró de la pelirroja o que se sentaba a beber copiosamente en las tiendas vecinas a la Universidad Distrital…   

Muchísimas gracias por tu comentario y por tu vista.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El problema es que son justamente los sueños de juventud los primeros que se hunden en el fango del tiempo. Ellas, las quimeras juveniles, son más fugaces que la primavera que les dio vida. Esa es, quizás, la idea que rondaba mi cabeza cuando escribí el post. </p>
<p>Por supuesto que el niño que corre y juega sobrevive al paso de los años. El problema, mi querido Sebastián, es que poco o ningún caso le hacemos cuando nos avecinamos al tercer piso. Muchos de mis amigos y conocidos que tiene mi edad viven inmersos en dinámicas ajenas a las de los sueños y aspiraciones de la juventud. Otros, indudablemente, siguen construyendo los sueños nacidos en la aurora de la vida. Pero ellos son, lamentablemente, la excepción a la regla. </p>
<p>Perdóname si sueno pesimista o si no respondo al comentario que dejaste, pero he tenido la sensación, en los últimos días, que el tiempo terminará engulléndose al joven de dieciocho años que se enamoró de la pelirroja o que se sentaba a beber copiosamente en las tiendas vecinas a la Universidad Distrital…   </p>
<p>Muchísimas gracias por tu comentario y por tu vista.</p>
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		<title>Por: Sebastián</title>
		<link>http://diegoninho.wordpress.com/2008/04/29/sobre-los-dias-hundidos-en-el-fango-del-tiempo/#comment-115</link>
		<dc:creator>Sebastián</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Apr 2008 01:59:41 +0000</pubDate>
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		<description>Tener presente el niño o el joven que grita, habla, susurra, rie y vive dentro de nosotros, nos permite recordar nuestras raíces, da un lugar de reposo para nuestra vida cambiante y que día a día se transforma, nos da un sustento a nuestros sueños que, tal vez empolvados, pueden ser más que una razón para seguir, para levantarse.

Pero no hay que olvidar que todo esto cambia, tambien los sueños de una vida, de todos los días, pero siempre tener presente de donde se parte y con un paso firme sobre esto seguir adelante con cada nuevo anhelo y cada simple ilusión por simple o vana que parezca.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Tener presente el niño o el joven que grita, habla, susurra, rie y vive dentro de nosotros, nos permite recordar nuestras raíces, da un lugar de reposo para nuestra vida cambiante y que día a día se transforma, nos da un sustento a nuestros sueños que, tal vez empolvados, pueden ser más que una razón para seguir, para levantarse.</p>
<p>Pero no hay que olvidar que todo esto cambia, tambien los sueños de una vida, de todos los días, pero siempre tener presente de donde se parte y con un paso firme sobre esto seguir adelante con cada nuevo anhelo y cada simple ilusión por simple o vana que parezca.</p>
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