Abril 28, 2008

Carta al silencio de la noche (1)

Cuando era niño había un loco que cojeaba gracias a que una buseta lo atropelló en la avenida sesenta y ocho. El loco se presentaba como Cacocha. Decían los que lo conocían que era un señor de una cuantiosa herencia representada en enormes terrenos y casas desperdigados en la geografía Boyacense y que su nombre [...]