Hace más de cinco años y medio abrí la puerta que separaba el mundo interior del exterior. Por ella irrumpieron mariposas anaranjadas y libélulas con alas de hierro; ellas aletearon en las tinieblas de mi corazón durante algunos días; al termino de algunas semanas –pocas, por cierto- llegó el vendaval trasnochado que amedrenta ilusiones y [...]










