Creo que el gobernador de Nueva York, David Paterson, sintetizó la realidad marital de los Estados Unidos en una frase: “creo que tenemos un matrimonio como muchos estadounidenses” [1].
El matrimonio del gobernador Paterson estuvo atravesado por múltiples infidelidades de los dos cónyuges. El de su antecesor estuvo sazonado por las vistas de este a las prostitutas. El de Clinton por felaciones de becarias.
De estos casos se puede concluir que los matrimonios del sueño americano son iguales, o quizás peores, que los de la pesadilla latinoamericana. En los del norte hay infidelidades, traiciones y violencia intrafamiliar. En los del pueblo del sur hay infidelidades, traiciones y violencia intrafamiliar. Lo mismo.
He tenido que escuchar, durante varios años, a muchas mujeres alabar las virtudes morales de los norteamericanos. Su discurso transforma a los atrabiliarios gringos en trasuntos de ángeles o querubines de elegante acento y ojos penetrantes. El discurso no se queda ahí. También glorifican la estabilidad económica del imperio y lo fácil que es la vida en ese lugar. Creo que este punto, al igual que el matrimonio ideal, es parte de la ficción que condimenta las películas mediocres que llegan a nuestro país. Creo que no hay tantas oportunidades como ellas dicen y estoy seguro que la vida allá es igual o más difícil que acá. A los problemas tradicionales debe agregársele las afrentas originadas por el lugar de donde se viene: Latinoamérica, lo que no pasa acá.
En Colombia, por el contrario, jugamos de local: nadie nos mira rayado (a menos que lo merezcamos) y mucho menos se burla de nuestra procedencia. ¿Por qué, entonces, irnos detrás del sueño americano?











2 comentarios
Marzo 20, 2008 a las 1:02 am
nah nah… nada de sueño americano… a mi dejame con los latinos, nada de insulsos.
si son Argentinos o Uruguayos mejor… (soy argentina… por ende es lo que mas conozco)
no idealizo a los del norte, es mas me parecen tontos, aburrido y comparto que tienen tanto problemas como nosotros solo que los disfrazan detras de una gran pantalla bla…
NO A LOS HOMBRES DE MENTIRA… SI A LOS DE VERDAD
BASTA DE METROSEXUALES… CULTURA IMPULSADA POR LOS GRINGOS AFEMINADOS… BLA
Que vuelvan los lentos!!!!
dani
Marzo 20, 2008 a las 2:22 am
Arriba los hombres nacidos de la tierra, ejercitados en la solidaridad y forjados bajo la canícula del respeto. Abajo los hombres con corazón de polímero…
Gracias por la visita Daniela.
Un abrazo desde Bogotá