¿Qué significan las mujeres en mi vida?
Muchas cosas. Las mujeres han sido, principalmente, guías en la espesa bruma de la existencia. Ellas no lo saben y quizás nunca lo sepan. Han enfilado, por ejemplo, mis pasos hacia la escritura, lo cual les agradeceré siempre. Ellas, mis musas, me han susurrado el proyecto que debo seguir, el camino que debo transitar, la montaña que debo cruzar. Sus manos me han mimado con maestría, sus palabras me han levantado de la melancolía, sus cabellos me han puesto a navegar en el proceloso mar de la pasión. Solo les debo reconocimientos, de ello no cabe duda.
Entre la manigua de las obligaciones encontré ayer a una de ellas. Sus palabras, bálsamo oleaginoso del tiempo, revivieron días perdidos en los pastizales de la memoria. Mis palabras, a su vez, llevaron a su alma el sosiego extraviado en los pliegues de la melancolía. Los pocos minutos que hablamos valieron para hallar la amistad extraviada en la sonrisa del recuerdo…
Sean, pues, estas breves palabras un homenaje a esta mujer y a su inestimable afecto.








