El escándalo del gobernador Eliot Spitzer me ha puesto a reflexionar sobre algunos asuntos:
En primer lugar la inclinación a la disipación de los gobernantes norteamericanos. El recuento podría iniciarse con el degenerado Edward Hyde, quien acostumbraba beber copiosamente, vestir prendas de mujer durante las audiencias públicas y apropiarse ilícitamente de los fondos de Nueva [...]










