“El Gobierno agradece el apoyo e impulso al Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país, expresado hoy ante la Cámara de Comercio Hispana. Hacemos eco para que este llamado a aprobar pronto el TLC con Colombia, sea considerado con la dimensión y el espíritu bipartidista que corresponde a nuestra larga relación y amistad, basada en la defensa de las libertades y la democracia” [1].
Por supuesto que debemos agradecerle al maravilloso presidente Bush por el diligente servicio que le presta a la nación Colombiana. Después que el fruto maduro descienda del árbol de los tratados multilaterales podremos ser sometidos, ¡bendito sea el cielo!, por la fusta del imperio norteamericano.
Esto significará, entre otras cosas, que no volveremos a ser explotados por los chiquitos y barrigones criollos sino por altos y evolucionados monos ojiazules. En lugar de negligentes sargentos torturadores tendremos sergeant que practicarán con los comunistas el elegante “waterboarding”. No tendremos gobernantes que malversan fondos sino refinados administradores que duermen con prostitutas en lujosos hoteles de cinco estrellas. El 25% de nuestros adolescentes padecerá una enfermedad venérea y más de la mitad de ellos sufrirán de depresiones crónicas. ¡¿Qué más queremos?!










