Cuando el amor nos abandona sabemos que no todos los verbos se han conjugado aún; estamos seguros que la confianza, marchita por los delitos cometidos a su espalda, reverdecerá en la siguiente primavera; comprendemos que los caminos, a pesar de curvarse en la cotidianidad, se extienden más allá del puente de la decepción; sabemos, finalmente, que el aún no despunta el mejor día de nuestra relación… sin embargo ella o él, según el caso, cree firmemente que el amor pereció con las últimas palabras de nuestras súplicas…










