¿Qué puedo decir del amor? Hace algunos años (más de cinco) intenté definir a este esquivo sentimiento. Después de dos meses desistí de tan enojosa tarea. Hoy, mientras mi novia duerme tiernamente en mi cama, reflexiono sobre este huidizo concepto.
Creo que el amor es entrega y proyección. Bueno, creo que las dos cosas son una sola. Si uno siente al otro como una extensión de sí mismo se entrega por el bienestar de este (al fin y al cabo es como si se estuviera esforzando para el bien propio). Ahora, y esto es lo difícil, ¿por qué nos entregamos de esta manera por alguna persona en particular? En este momento me pregunto porque es Amparo (mi novia) y no cualquier otra doncella la elegida. O dicho en otras palabras, ¿por qué ella me enamora y no otra mujer? Bueno, Amparo tiene características que no tienen otras mujeres y somos bastante compatibles. Pero en un caso más general, ¿qué hace que un hombre o una mujer se enamore de otro individuo? Hay quienes, por ejemplo, se enamoran perdidamente de la persona que les acarrea toda suerte de males contrariando el sentido común; hay quienes se enamoran de personas menores contrariando la legislación; hay quienes se enamoran de sus familiares contrariando el recato propio de esta institución, etc. Y este es el punto: el amor es algo que nos obliga a romper el sentido común, la ley, el decoro y toda entidad razonable. El amor es antirracional en sí mismo: resiste la argumentación.
Algunos científicos norteamericanos han concluido que el amor es la combinación de sustancias químicas en el torrente sanguíneo y en el sistema nervioso. ¿Acaso, me pregunté cuando escuché esta afirmación, el amor son sustancias químicas y nada más? Es difícil aceptar que somos hijos de un chisguete de endorfina transmitido en el momento justo. Y si esto fuese así tenemos que preguntarnos ¿por qué algunas personas hacen que el cerebro (o lo que sea) segregue endorfina y otras no?…










